jueves, 26 de marzo de 2009

RUPTURAS AMOROSAS QUE NO SE SUPERAN FÁCILMENTE Y QUE ADEMAS TRAEMOS CARGANDO EN LA ESPALDA

Hoy a las 13:00 horas mi mejor amiga a quien en realidad yo considero mi hermana, vivió una junta de avenencia para el tramite de su divorcio, minutos antes de irse me dijo lo nerviosa que estaba y el miedo que tenía, obviamente esta situación ha sido sumamente difícil para ella y en momentos le parece que nunca va a salir del hoyo en el que siente que se metió, ella se casó hace aproximadamente un año y ocho meses y se separó hace poco mas de un mes, lamentablemente durante todo el tiempo que estuvo casada se dedicó sin siquiera analizarlo a dejar poco a poco su vida de lado de manera tal que para el momento en el que decidió divorciarse finalmente se dio cuenta de que había dejado de lado absolutamente toda su vida “por amor” y lo pongo entre comillas porque hace algunos días entre una de nuestras tantas platicas finalmente llegó a la conclusión de que nunca estuvo enamorada sin embargo ella pensaba que lo estaba, la decepción amorosa que tuvo antes de conocer a su futuro exesposo la marcó demasiado y al conocerlo a el se refugió en el y en la atención que al inicio de su relación el le daba para salir de la amarga situación por la que estaba pasando y a tan solo año y medio de haber terminado su anterior relación se unió en matrimonio tanto civil como religioso con una persona de la que realmente sabía muy poco pero que lamentablemente de lo poco que sabía y que aun así no quiso considerarlo algo grave es que el es alcohólico, como podrán imaginarse mi amiga no se siente nada bien, se deprime demasiado y lo peor de todo es que está viviendo sola en una ciudad donde además no conoce prácticamente a nadie excepto sus compañeros de trabajo, pues bien, ella me inspiro a escribir estas letras ya que en últimos días por su situación he estado analizando como es que las rupturas amorosas no se superan para nada fácilmente y que además nos marcan por lo que generalmente vamos cargando costalitos con cargas emocionales que lo mejor sería dejar en el primer basurero que encontremos, y es que a raíz de todo esto y de largas platicas nocturnas con mi amiga he estado recordando algunas situaciones que viví en enero de 2007 y abril de 2008 y me resulta impresionante el darme cuenta como el convivir aunque sea un corto tiempo con alguien puede cambiarte interiormente de manera tan drástica y marcarte de manera tal que en principio duela tanto el alejarte y que además sin siquiera pensarlo y mucho menos quererlo sigas cargando un costal de emociones en la espalda que probablemente y de manera inconsciente te rehúsas a dejar en la basura que es donde debería estar y no porque la persona con la que te hayas involucrado valga poco o mucho si no porque a ti como persona no te sirve de nada llevar a cuestas la carga emocional por una persona que ya no está en tu vida y para quien además tu ya no significas nada, después de lo vivido en enero de 2007 llegué a pensar que nunca lograría enamorarme y a estar dispuesta a entregarlo todo por alguien y aunque conocí a Manni y me emocioné mucho la realidad es que no me enamoré de el, pero el 19 de enero de 2008 accidentalmente conocí a quien sería la segunda persona de la que me enamoré y aunque a veces me pregunto si me enamoré de un espejismo creado por mi o esa persona que estaba ahí conmigo era realmente lo que en ese momento mostraba, la realidad es que yo volví a enamorarme pero nunca dejé de cargar el enorme costal de carga emocional y traumas espantosos que me dejó la relación que un año antes había terminado, así pues yo me comporté de la peor manera que pude haberlo hecho y entre mis errores, las inseguridades y el miedo al compromiso de quien era mi pareja todo se fue al caño, yo me resistí algún tiempo a separarme de el pero finalmente opté por poner tierra de por medio, días después de que yo regresé de mi viaje el me buscó y los resultados fueron desastrosos al grado de que dejamos de hablarnos por algunos meses hasta que a principios de este año volvimos a hablar como buenos amigos, pues bien a pesar de que se supone que hoy somos amigos la realidad es que nunca nos hablamos solo para saludarnos y mucho menos nos vemos para ir al café o al cine como suelo hacerlo con mis amigos pero al menos podemos saludarnos al vernos en la calle, pues bien aún con todo esto después de las tantas platicas con mi amiga me doy cuenta de que hoy por hoy cargo dos grandes costales en la espalda, el primero de la decepción más grande que he tenido en mi vida y el segundo de un amor que me llevo meses aceptar que realmente fue amor pero que por mucho que quise negarlo la realidad es que finalmente cuando los meses pasaron y me di cuenta de que aún lo extrañaba y sentía algo por el y que a pesar de no estar ya mas conmigo me seguía importando su bienestar terminé por aceptar que me enamoré de todas las cosas buenas y hasta de algunas malas que en su momento conocí de el, ahora lo que estoy tratando de encontrar es la manera de dejar esos costales en donde deben estar, la manera de evitar que esas malas experiencias sigan marcándonos y evitando que podamos ser completamente felices, a final de cuentas son situaciones que vivimos y que afortunadamente y aunque con mucho dolor logramos superar pero sobre todo que son parte del pasado, que vivimos con personas que ya no están y nunca volverán a estar en nuestras vidas por lo que ya no debemos cargarlos en la espalda y mucho menos en el corazón.

Te Quiero Amivaaaaaaaaaaaa, cuenta siempre conmigo, tu sabes que con hechos te he demostrado que pase lo que pase iré siempre de tu mano y nunca estarás sola.

1 comentario:

La chica en llamas dijo...

Pink lady, te quiero mucho... haz sido mi más grande apoyo en este trago amargo y sé que a pesar de que mucho tiempo no supimos la una de la otra, ahora estamos más cerca que nunca.
Te quiero!