jueves, 9 de octubre de 2008

DESPUES DE VIAJAR


Hace ya muchas noches que quería escribir pero no me daba el tiempo para hacerlo, hace unos días a la hora de la comida escribí algo sobre los días de frío pero en realidad hay mucho más que plasmar en este espacio que siempre he utilizado como un lugar de expresión a veces un poco cruda pero al fin mi espacio, y bueno aprovechando que estoy enferma y no puedo salir decidí ponerme a escribir.
Hoy quiero escribir sobre todo lo que me sucedió en los últimos 3 meses y es que creo que fueron por demás intensos y sobre todo cambiantes por lo cual a final de cuentas yo cambié mucho, quiero empezar por el día de mi cumpleaños y es que el cumpleaños 30 fue por mucho el mejor cumpleaños que he pasado en mi vida, estuve con mi familia, amigos y hasta con la persona que en ese momento ocupaba mi corazón a nivel de pareja (aunque en ese momento ya no éramos pareja y el ya no sentía absolutamente nada por mi, para mi contó que estuviera ahí), me divertí muchísimo y finalmente supe lo que es una borrachera de verdad ya que fue en realidad mi primer borrachera, finalmente ahora entiendo como es que la gente se amanece en las parrandas y las sigue todo el fin de semana o más y es que el alcohol te hace seguir y seguir por horas y horas manteniéndote en un estado de alegría sorprendente, de alguna manera ahora logro entender un poco a los alcohólicos y es que creo que para alguien con poca fuerza de voluntad y muchos problemas seguramente debe ser un escape el alcohol, me reí como loca ese día, baile y en si disfrute enormemente ese festejo de cumpleaños que terminó a las casi 5 de la mañana.
El siguiente viernes, y dado que la borrachera de mi cumpleaños fue muy divertida, me puse la segunda borrachera de mi vida en la cual descubrí en carne propia algo que estúpidamente pensaba que nunca me sucedería y es que el alcohol me transformara y que hiciera cosas que francamente no haría en mis 5 sentidos y aunque no hice nada grave ni de lo que tenga que arrepentirme la verdad es que me comporté como lo que comúnmente llamaríamos malacopa y al siguiente día además de la cruda física tenía una cruda moral que no podía con ella, y bueno debido a esta segunda borrachera aprendí que es mejor tomar de manera más mesurada y no llegar a los extremos para evitar situaciones de las que después pueda arrepentirme.
Las siguientes dos semanas me dediqué prácticamente a arreglar mi casa y a ayudarle a Carlos en los trámites que faltaban de su crédito hipotecario y en esas dos semanas extrañamente me deprimí muchísimo, tristemente me di cuenta de que un consejo que mucho tiempo antes me dieron siempre seguirá siendo valido y es que por más que tu des lo mejor de ti la realidad es que no puedes esperar nada de los demás porque entre más esperas es más duro cuando te das cuenta de que en realidad nadie está obligado a entregar nada de si mismo. Después de muchas lagrimas y decepciones en esas dos semanas finalmente el 28 de julio y dada la insistencia de mí madre decidí irme el 2 de agosto a USA y Canadá de vacaciones durante 5 semanas.
Me fui de Morelia el 31 de julio para poder ver a mis amigos en el DF y creo que desde que llegué al DF empezó a disiparse un poco la depresión de los últimos días y es que francamente aun cuando ya habían pasado meses desde que Carlos me terminó y que salí de Herso, el estar sin trabajo y sin pareja de alguna manera provocaba sentimientos un tanto tristes dentro de mi pero al estar en esa ciudad que tanto me gusta y rodeada de gente a la que quiero todo empezó a cambiar, los dos días que estuve me la pase entre salidas al café, a comer, al antro y entre ver a unos amigos y otros por cual llegué a USA con un semblante un tanto diferente y claro que también influye el hecho de hacer una de las cosas que más me gusta y apasiona en esta vida, VIAJAR.
Pisé suelo estadounidense por primera vez en mi vida el 2 de agosto y sin siquiera poder imaginar cuantas cosas cambiarían en mi mente en ese viaje.
Arturo me recogió en el aeropuerto de Boston y de ahí nos fuimos a Providence que fue el lugar en el que estuve la mayor parte de mi viaje, desde que llegué me encantó la ciudad y es que a pesar de ser una ciudad por mucho más pequeña que Morelia tiene por mucho una infraestructura más grande. Llegué a invadir la privacidad de uno de mis mejores amigos y aunque de antemano sabía que así sería la verdad no me imaginaba lo que es invadir el espacio de alguien más de semejante manera y es que como podrán imaginarse ese espacio se volvió, al igual que todos los lugares en los que estoy, un lugar rosa. La mayor parte del tiempo que estuve en Providence lo dediqué a descansar y dentro de ese descanso retomé aquel hobbie abandonado que tanto me gusta y que es cocinar, al menos después de invadir el espacio de mi amigo Arturo lo pude compensar cocinándole, algunos días me salía simplemente a caminar y durante todas estas actividades pude autoanalizarme y eso me ayudo de una manera impresionante, y aunque mi corazón seguía muy roto yo empezaba a sentirme mejor y sobre todo a dejar de extrañar a alguien que desde muchos meses antes había salido de mi vida a nivel de pareja pero que yo estúpidamente seguía guardando dentro de mi corazón, durante estos primeros días en Providence me di cuenta de cuan deprimido estaba Arturo e hice todo lo posible por ayudarlo a salir de la depresión, supongo que esto también me ayudó a darme cuenta de que yo misma tampoco debía estar deprimida, la vida es ahora y se nos va en un abrir y cerrar de ojos y desperdiciarla en depresiones definitivamente no es la mejor de las ideas.
Llegué a Montreal el 14 de agosto y estuve ahí una semana, conocí a Carlis y Gerardo que fueron más que lindos y amables conmigo, ellos me dieron hospedaje y la verdad me trataron de una manera que yo no esperaba y ahora tengo a dos amigos venezolanos que viven en Montreal a quienes espero pronto volver a ver. Estando en Montreal fuimos al laboratorio en el que trabaja Carlis y ahí conocí a alguien que me hizo volver a sentir mariposas en la panza, creo yo que en esta vida puedes conocer a muchísimas personas que te gusten pero no es fácil encontrar a alguien que te haga sentir mariposas en la panza y mucho menos que después de horas de platicar te siga haciendo sentir lo mismo, y de hecho quizás mucho de mi tristeza se debía a que en ocasiones creía que nunca iba a volver a sentirme así pero curiosamente y donde menos me lo imaginaba encontré a alguien que borro de mi mente esa idea de que jamás podría sentirme como me sentía en enero de este año, vi a Danny únicamente 3 veces, el día que lo conocí y las dos ocasiones en las que salimos, ni siquiera llegó a tomarme de la mano o a darme un beso y sin embargo las horas que compartí con el dejaron una huella impresionante en mi vida, durante nuestra platica recuerdo que le dije que era curioso entender tan bien lo que el sentía cuando apenas tenía un día de conocerlo, en ese momento me vio a los ojos y me dijo que estaba equivocada que el y yo nos conocíamos de toda la vida, eso es algo que jamás podré olvidar porque en efecto parecía que yo sabía todo de su vida y el de la mía aun cuando en realidad no sabíamos nada, me dijo en más de una ocasión que me fuera a vivir y a estudiar mi maestría a Montreal pero creo que vivir definitivamente en el extranjero no es la idea que me hace más feliz. Nos despedimos con un fuerte abrazo y como dije ni siquiera hubo un beso entre nosotros pero quizás no era necesario, probablemente solo lo encontré para saber que puedo volver a sentir esa hermosa sensación de querer enamorarme y entregarlo todo por alguien que creo que vale la pena y que aunque me arriesgue a que me rompan el corazón en mil cachitos la realidad es que ¿de que valdría esta vida si no existiera esa posibilidad de volver a amar y entregarlo todo por alguien?
Regresé a Providence y ahí conocí a dos chicas colombianas con las que aprendí algunas cosas sobre la forma en la que piensa mucha gente hoy por hoy y es que aunque suene muy extremo la realidad es que soy más que un bicho raro en medio de toda esta masa de ideas que existen en la tierra, tengo treinta años y sigo creyendo en la honestidad, la lealtad, la fidelidad y sobre todo en el amor cuando mucha de la gente que habita nuestro planeta solo cree en el poder del dinero y en el placer.
Me fui a Nueva York para amanecer allá el 30 de agosto y estuve ahí 5 días en los cuales simplemente me maravillé de muchísimas cosas y personas, es impresionante como puedes encontrarte una mezcla cultural que jamás había visto en ningún lugar, además hay una cantidad de dinero impactante, la ciudad en general me fascino, saqué todas las fotos que quise y pude, caminé por central park, por la quinta avenida, me tomé la típica foto en la estatua de la libertad y simple y sencillamente disfruté al máximo cada momento que estuve ahí, como era de esperarse me fui de Shopping y algo que no puedo dejar de mencionar es que al llegar al barrio chino en momentos parecía que caminaba por algunas de las calles del centro de la ciudad de México, durante mi estancia conocí gente de Alemania, Francia, Inglaterra, Japón, pero al final todos viajeros, intercambié puntos de vista con personas de otras nacionalidades y eso creo que es muy interesante, para el momento en que llegué a Nueva York creo que yo era por mucho una mujer con una perspectiva muy distinta a la que piso Estados Unidos por primera vez y después de conocer la gran manzana simplemente creo que terminé por tener una perspectiva completamente distinta, a veces creo que desperdiciaba demasiado en mi vida aferrándome a cosas que no tenían sentido y creo que ahora puedo verlo de manera más clara.
Regresé a Providence más que feliz y cuando regresé conocí a Babis que a final de cuentas es la prueba de lo que ya había mencionado antes, hay muchas personas que pueden gustarte y llevarte bien con ellas, pero sentir esa conexión de sentimientos y pensamientos que se da con las personas de las que llegas a enamorarte eso no es sencillo, abrir tus sentimientos más profundos, anhelos y deseos de vida no es algo que se de con cualquiera y mucho menos que cualquiera lo entienda, Babis es un chico griego que vive en la misma casa que Arturo pero que durante casi todo el tiempo que estuve en Providence el estaba de vacaciones así es que cuando regresé de Nueva York lo conocí y el chico me gustó y yo a el pero de eso no pasó, de la simple y sencilla atracción entre dos personas pero no un sentimiento, no una conexión y mucho menos esas mariposas en la panza que te hace sentir alguien especial.
Llegué al Distrito Federal el 6 de septiembre y estuve ahí durante una semana en la cual también conviví con mis amigos, tuve una entrevista de trabajo el 8 de septiembre y el 9 asistí a un evento que me encantó en el Auditorio Nacional y que el cierre fue un padrísimo concierto de Alejandra Guzmán, los demás días volví a compartir mi tiempo con José como hace muchos años cuando estudiábamos la maestría solíamos hacerlo, de hecho nos fuimos a Tepoztlan junto con Naye y July al siguiente día de que llegué al Df y a Cuernavaca un día antes de que me regresara a Morelia y aunque la desvelada estuvo severa la realidad es que me divertí como enana, estando en Cuernavaca conocí a algunos amigos de José que no conocía y como siempre nos divertimos muchísimo.
Regresé a Morelia el viernes 12 de septiembre y para cuando llegué aquí me di cuenta de que en verdad la Paola que se fue y la que regresó aunque en esencia es la misma en perspectiva, anhelos y planes de vida es simplemente otra muy distinta, me di cuenta también de que finalmente y después de mucho intentarlo logré ponerme en paz conmigo misma y en consecuencia me siento muy feliz, olvidé rencores, aprendí a tomar muchas cosas más a la ligera y sobre todo a vivir la vida ahora porque no se si mañana voy a estar aquí.

1 comentario:

Juan García Tapia dijo...

A muchos nos cuesta trabajo asumir la valentía de narrar anécdotas personales; creemos que nadie o casi nadie las comprenderá y que de todos modos no habrá remedio más allá de haberlas expuesto. Por ello la felicito. Aparentemente se trata de temas de poca trascendencia, pero a mí me gustaría contagiarme por una vez de este tipo de valentía y sinceridad.
Chao.
http://garciatapia.blogspot.com/